Café de Papel

Te invito a compartir un café diferente conmigo. Escoge tu rincón favorito, siéntate y hablemos de comunicación, periodismo, salud, divulgación… Eso sí, sin prisas.


Deja un comentario

Aparecer o no aparecer, el selfie es la cuestión

El selfie es una auténtica puesta en escena. Puro teatro. “Aparecer o no aparecer, el selfie es la cuestión”, podría recitar perfectamente un Shakespeare contemporáneo mientras mira dubitativo la pantalla de su teléfono móvil pensando si la foto que acaba de realizarse el mismo frente al espejo es lo suficientemente ‘interesante’. Y es que la técnica de la autofoto, que no es nada nueva, sí que está rompiendo con los esquemas hasta ahora establecidos.

Concebida como una expresión de nuestro ego –sí, todos tenemos nuestro guiño narcisista-, esa foto de nosotros mismos que podemos compartir de multitud de formas en los medios sociales, ha pasado a ser un elemento de la mercadotecnia actual.

Una aparente naturalidad en la autofoto esconde una cuantiosa campaña publicitaria de Samsung en los Oscars

Una aparente naturalidad en la autofoto esconde una cuantiosa campaña publicitaria de Samsung en los Oscars

Ahora, lo que se presentaba como un autorretrato más o menos natural, aunque con actitud y fondo seleccionados, ha dejado de ser espontáneos y naturales. ¿De verdad alguien piensa que el tuit más retuiteado de la historia de esta red social, como fue el selfie de la actriz Ellen Degeneres en la 85 edición de la Gala de los Oscars de la Academia de Hollywood, no era intencionado?

Millones de personas lo compartieron a una velocidad nunca antes conseguida, la viralidad expresada a la máxima potencia, superando incluso al que hasta entonces también había sido el mensaje de 140 caracteres más retuiteado, curiosamente también de origen norteamericano, como fue la romántica fotografía del abrazo del presidente de los EEUU, Barack Obama, con su mujer, tras conocer su reelección como dirigente del país más poderoso del mundo.

Realmente, ¿qué es lo que ha importado al público? ¿La entrega de los premios más conocidos en el mundo del cine? ¿Una fotografía de un grupo de famosos? ¿Que Obama ganara de nuevo? ¿O la intimidad de una pareja que celebra una victoria que va más allá de lo electoral? Lo cierto es que pueden realizarse multitud de lecturas pero no cabe duda que la espontaneidad de los selfies se ha perdido en numerosos casos para convertirse en una nueva táctica de campañas publicitarias.

¿Sabías que Samsug, la compañía de móvil que portó la presentadora de los Óscars de este año, invirtió 24 millones de euros en publicidad para este evento?

Si hay un acto que cuenta con un guión perfectamente estructurado y del que nada queda al azar, éste es la Gala de los Óscars. Ahora que cualquier actividad, jornada, película o serie puede ser comentada al segundo por millones de internautas a tiempo real, ¿cómo no iba a plantearse una empresa de telefonía móvil pagar tal cantidad de millones como patrocinador publicitario esta gala para incrementar su presencia –y ganancias- en esta entrega de premios?

Con toda esta revolución en los medios sociales, del efecto viral que puede producirse gracias a Twitter, otros como Facebook o Instagram ya hacían uso de el ‘selfie’, que no es más que una práctica nada novedosa llamada autorretrato o autofoto, solo que parece que la traducción castellana no resulta tan glamurosa para el gran público. Las imágenes que nos identifican como usuario son, la mayoría de las ocasiones, autofotos en las que aparece nuestro mejor ‘perfil’.

Desde que el hombre tiene conciencia, y de esto hace ya miles de años,  la idea de reconocerse como individuo aislado o formando parte de una colectividad, ha sido plasmada en infinidad de soportes y plataformas hasta hoy en día. ¿Qué ha cambiado? Lo primero, el concepto y finalidad del autorretrato, las herramientas y técnicas para llevarlo a cabo, el público que lo observa y el alcance e impacto en la difusión.

Evidentemente, no es lo mismo el mensaje y el contenido que había en un autorretrato realizado por grandes artistas como Rafael, Alberto Durero, Rembrandt, Velázquez o Van Gogh, que el automatismo de una máquina que solo dispara lo que nosotros, como individuos, queremos que dispare, un resultado que se aprecia al segundo.

Un selfie es como mirarse al espejo. Es un guiño narcisista a la condición humana, solo que en algunos casos está más o menos desarrollado. Como no tiene más pretensiones actualmente que la estética, la presencia o el marketing, la ‘marca de la casa’ en los medios sociales puede llegar a convertirse en una parodia de nosotros mismos, una moda…

Territorio Creativo puso en marcha en 2013 una campaña en Instagram para enfrentar en tono divertido a los partidarios del #piestureo vs #noalpiestureo

El último grito en autofotos es retratarse instantes después de tener una sesión de sexo

El selfie se reinventa. El último grito en autofotos es retratarse instantes después de tener una sesión de sexo

De hecho la autofoto ha pasado por varias etapas o intereses… Desde el conocido postureo de pies fotografiados con todo tipo de calzado o sin él, pasando por el sellotape selfie  que no tiene otra intención que mostrar el rostro con cinta adhesiva para enseñar una cara grotesca o incluso, con la última moda, la de autofotografiarse después de tener sexo, aftersex selfie, como si fuera un cigarrillo tras…

El selfie solo nos dice que estamos aquí y ahora. Es el reflejo en el espejo… ¿pero qué reflejo? Seguirá siendo una técnica publicitaria, pero banalizará la imagen del individuo hasta desvirtuarse y degradarse… La autofoto es ya un reflejo perturbador;  quizá nos convierta en un Dorian Gray que ya no puede mirarse en el espejo.


Deja un comentario

Hastag para mañaneros curiosos: #saludentitulares y #cienciaentitulares

Si eres de los que no tardan ni cinco minutos en comprobar, casi a tientas nada más despertarte, qué hay de nuevo en las redes sociales o en tu correo electrónico para comprobar cómo amanece el día, puede que esta iniciativa que he puesto en marcha en el blog Café de Papel te interese.

Como hay vida más allá de la retahíla política y económica de los madrugadores boletines informativos de la radio, y sabemos que la información relacionada con la salud, la sanidad y la ciencia despiertan la curiosidad del más común de los mortales, vamos a facilitarte esa labor seleccionando  para ti, a primera hora canaria, las noticias y reportajes más relevantes que de estas disciplinas se publican a diario en los principales periódicos de la prensa española: ABC, El Mundo, El País, El Periódico de Cataluña y La Vanguardia.

Se etiquetarán estas entradas en las redes sociales de Twitter y Facebook con los hastags #saludentitulares y #cienciaentitulares para ayudar en la selección de temas mientras deambulas por tu timeline tomando el primer café del día. A estos hastags le seguirá la descripción del titular y el medio en el que se han publicado esas informaciones. Si te gusta la idea y crees que tus contactos o amigos están interesados en esa información, solo tienes que retuitearlo.

Este blog utiliza estas etiquetas para seleccionar las noticias relevantes de salud y ciencia de la prensa española

Este blog utiliza estas etiquetas para seleccionar las noticias relevantes de salud y ciencia de la prensa española


1 comentario

Cómo explicar arte en 140 caracteres y no morir en el intento

No solo es posible sino que además se ha hecho con frescura, rigurosidad e imaginación empleando un lenguaje sencillo y directo al usuario digital.

El responsable no es otro que Guillermo Solana (@guillermosolana), director artístico del Museo Thyssen (www.museothyssen.org), en Madrid, una de las pinacotecas más visitadas de España y que puede decir en mayúsculas que se trata de una de las instituciones artísticas de este país que ofrece innumerables actividades de captación y fidelización de colectivos variopintos, desde los pequeños de la casa, el típico turista que no puede irse de Madrid sin ‘pasar’ por el Thyssen, jóvenes, amantes del arte y ciudadanos de proximidad, entre otros.

Dejando a un lado el debate de Twitter como medio de comunicación o autopista de información vertiginosa, lo cierto es que este profesional experto del lenguaje y conocimiento artísticos, así como de la comunicación divulgativa, ha visto las inmensas posibilidades de esta red social: contar los secretos de la colección de arte del Museo Thyssen en 140 caracteres y su experimento -arriesgado pero exitoso- que nació en mayo de este mismo año. Ahora ve la luz en forma de libro, una guía que recoge lo mejor de la colección permanente de este museo que es, precisamente, algo más que un museo, cuya obra digitalizada y puesta al servicio del público es tan solo un ejemplo de cómo el arte, la innovación y la comunicación -mezclada pero no agitada- puede ser un cóctel más que apetecible. y la cultura, o sencillamente, ciudadanos de proximidad, entre tantos.

Ahora, esta guía en formato papel que se presenta a los medios hoy en rueda de prensa, se puede adquirir en la tienda del museo a 15 euros. Un experimento de 308 tweets que desembarcará seguro con buen pie, despertando curiosidad y con mejor acogida y del que al menos yo también espero disfrutar en breve.

Cifras, letras y tweetsCifras, letras y tweets. Foto: Sonia Rguez.

@guillermosolana: nombre de usuario en Twitter de Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen, cuya cuenta personal refleja más de 7.600 tweets y 6.404 seguidores.

@museothyssen: nombre de usuario del Museo Thyssen-Bornemisza, pinacoteca con 63.378 seguidores en Twitter y más de 7.000 mensajes de 140 caracteres en su historia digital

#Thyssen140: hastag del proyecto de Guillermo Solana para dar a conocer en Twitter lo mejor de la colección artística del Museo Thyssen.


5 comentarios

S.O.S: prácticas periodísticas en peligro

Que la comunicación y el periodismo, en particular, no pasan  por su mejor momento resulta evidente para quienes trabajamos en los medios, agencias de publicidad o somos consumidores de información. De un tiempo a esta parte, este sector no ha dejado de agitarse, prisionero de una hipotética coctelera en la que baten con fuerza el empuje del mundo digital y los efectos de la crisis económica.

En un escenario tan desalentador, 10.000 periodistas han perdido su empleo desde 2008 y casi la mitad, 4.800 compañeros, se quedaron sin trabajo en 2012, según los datos de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).

Con redacciones esqueléticas, con periodistas cubriendo todo tipo de informaciones, sin apenas tiempo para un análisis sosegado, y profesionales sujetos a las líneas editoriales, con sus particulares filias y fobias, no cabe esperar más que un reconocimiento a quienes intentan realizar su labor de la mejor manera posible en condiciones tan precarias.

Imagen creada por Sonia Rodríguez para cafedepapel.wordpress.com

Sin embargo, la tarea periodística no es la única que atraviesa momentos convulsos. Sin que lo anterior sirva de pretexto, el buen quehacer de este oficio se está diluyendo, víctima de unas malas prácticas que cada vez más a menudo dejan de ser anecdóticas. 

 

Todos los que vivimos de la comunicación necesitamos asumir un preciso código deontológico, en la idea de que nuestra experiencia sea un grado para quienes empiezan y para que la ‘vieja escuela del periodismo’, la del sentido común, la información veraz y contrastada, esa que llaman de buena escritura, no desaparezca por los efectos perversos de las crisis.

Por obvio que parezca, la ética forma parte indisoluble del oficio periodístico, así que sería conveniente asimilar al menos 10 principios que debemos tener presentes cuando abordemos una información.

1. Citar las fuentes, porque ‘el quién’ ofrece los datos o realiza las declaraciones es tan relevante como el ‘qué’ y el ‘por qué’. Atribuir una información de manera generalizada, sin especificar su procedencia, significa ofrecer un contenido a medias e, incluso, abre la puerta a la duda.
 
2. Las excepciones no son generalidades. Convertir hechos puntuales en situaciones sistemáticas supone falsear la realidad y desvirtuar la información desde el contexto. Es como hablar de “dimisiones en bloque” cuando solo se registran dos bajas, por ejemplo.
 
3. Las fotografías, ilustraciones e infografías representan el soporte visual del contenido escrito. Por ello es importante que estén en consonancia con la información que acompañan.
 
4. Las fotografías son documentos gráficos que tienen derechos de autor, así que se debe citar al creador. El fotoperiodismo es un trabajo fundamental en los medios de comunicación, con un elevado nivel de exigencia y creatividad, y quienes lo ejercen, también viven de ello.
 
5. Las notas de prensa no se firman. La paternidad de un artículo o de una pieza informativa significa lo más valioso para un periodista. Al recurrir al copia/pega de una información que no es propia, no deben usarse iniciales, ni siquiera aunque se haya modificado el titular o añadido frases al texto. No es ético.
 
6. Contrastar y depurar las fuentes. Un periodista se caracteriza por aportar valor y contextualizar la información que elabora. Si solo refleja de manera intencionada un único punto de vista, dejará a un lado la neutralidad, la honestidad y la transparencia para dirigirse hacia la parcialidad y, con el tiempo, su imagen personal quedará ligada ineludiblemente a la falta de rigurosidad.

7. La compañía de diccionarios y manuales de estilo. Esta profesión requiere una revisión continua de contenidos, expresiones y voces que no siempre manejamos con soltura o simplemente desconocemos.

8. El sentido común en las redes sociales. Se hace necesario leer y revisar la información que se quiere difundir antes de retuitear o compartir, no vaya a ser que al caer ‘cautivado’ por un titular, el contenido de esa noticia sea tendencioso, contrario a nuestros principios, falso, inexacto o, lo que es peor, inadecuado y ofensivo.

 9.     Twitter y Facebook son herramientas indispensables para seguir la pista de la actualidad. Si un contenido resulta interesante, se debe compartir citando a su autor. El copia/pega en redes sociales no solo es de mal gusto, sino poco ético.

10. Mimar la ortografía. Se suele dar por supuesto que los periodistas y los comunicadores están investidos del maravilloso don del dominio del lenguaje, pero abundan los contenidos plagados de errores. Esta mala impresión produce rechazo, genera escasa credibilidad y provoca desconfianza: No ay nada peor qe encontrar un testo yeno de faltas de hortografia. ¿Verdad?